Las muertes en España por la vacuna siguen multiplicándose



70 muertos en varias residencias después de administrarles la primera dosis de la vacuna


por Nehemias Jaruchik


Fritschi [gerente de la residencia de ancianos NSR Nuestra Señora del Rosario de Los Barrios (Cádiz)] desconoce el origen de un brote que se inició después de que los ancianos recibiesen la primera dosis de la vacuna el 5 de enero y, por tanto, no fuese posible que generasen la inmunidad necesaria para evitar enfermar,” lee un comunicado del País.


Según informan, de los 140 residentes, 46 perdieron la vida. Todo esto, poco después de aplicarles la vacuna contra el COVID. No obstante, el artículo publicado por El País a penas menciona la vacunación y lo achaca a una “tercera ola”.


Según Matilde Cañelles, inmunologa del CSIC, “la vacuna solo tiene efectos cuando han pasado 10 días desde la aplicación de la segunda dosis, por lo que en los brotes de los que estamos hablando es muy probable que el virus ya se estuviera incubando con antelación.”


Pero, por “muy probable” que sea eso, uno no puede descartar a buenas y primeras la posibilidad de la vacuna cómo responsable de las muertes. Todo esto parece cómo una buena excusa de las farmacéuticas para lavarse las manos de cualquier incidente.

¿Una falsa imagen de la vacuna?

Este argumento podría llegar a colar si fuera un caso aislado, pero no lo es. Todo esto ocurre pocos días después de las declaraciones de un asistente de enfermería que describió un incidente muy similar al mencionado anteriormente.


De hecho, tal cómo hemos relatado en otro artículo:


“Cada día, alrededor del mundo, están saliendo más casos como éste. Por ejemplo, en Noruega 23 ancianos murieron después de recibir la vacuna. En Nueva York, 24 ancianos perdieron la vida pocos días después de administrarles una vacuna experimental. Y sin ir más lejos, en España siete personas fallecieron en una residencia de ancianos después de haber recibido la primera dosis de la vacuna Pfizer. Por otro lado, en Gibraltar, 53 personas murieron después de ser inyectados con la misma vacuna.

Otros casos recientes son el de la residencia de mayores Vitalia Parque Alcosa (Sevilla), dónde han fallecido 15 residentes, y el de la Residencia El Salvador de Lagartera (Toledo), dónde han fallecido por lo menos 9 personas. Los ancianos de esta última residencia tomaron la primera dosis el 13 de enero y esperaban la segunda dosis de Pfizer el 3 de febrero. Tan solo seis días después de la primera dosis, los ancianos empezaron a presentar síntomas.


Según el Diario Sanitario, “en la tercera [ola] se han contagiados todos sus residentes y al menos nueve han perdido la vida a causa del COVID-19.”


Pero uno debe hacerse otra pregunta: ¿por que se han contagiado tantos ancianos cuando se están aplicando medidas tan estrictas? Si están aislando a estas pobres personas (y maltratándolas, cómo muchos están reportando) y aplicando todas las medidas de seguridad necesarias, ¿porqué estos brotes masivos?


Este tipo de conducta no puede pasar por alto, tanto los responsables de las residencias, como el gobierno y los mismos medios de comunicación tienen el deber de examinar este asunto de inmediato. Dios no lo pasará por alto.