Una mirada atenta a la Inquisición

1 May 2016

 

Una de las primeras cosas que se nos pasa por la cabeza al pensar sobre la Inquisición es sin duda la de la expulsión de los judíos. Desafortunadamente mucha gente al tratar de refutar el cristianismo—o a Jesús—utilizan la crueldad de la Inquisición como prueba de la presunta falsedad de nuestra fe. Tengo dos propósitos para este artículo (que espero explicar con claridad): el primero es refutar esta presuposición demostrando el propósito real de la Inquisición (sin negarla ni minimizarla) y como muchos cristianos también la padecieron. El segundo propósito es enseñar ciertos hechos “desconocidos” sobre la tragedia de la Inquisición y el plan divino que hay detrás de todo esto.

 

 

Las primeras inquisiciones

 

Cotrario a lo que mucha gente pueda pensar, la Inquisición en general no estaba dirigido a los judíos o musulmanes. De hecho, la Inquisición no tenía ningún tipo de poder sobre otras religiones. Tal como el nombre sugiere, Inquisitio Haereticae Pravitatis , o Inquisición a la perversidad herética, estaba principalmente dirigida a sectas i doctrinas que no correspondían con el canon católico. Aunque ya habían existido inquisiciones antes del siglo 12, fue durante esta época que el método de tortura (Papa Inocente IV, 1252) y otras instituciones más eficaces fueron introducidas como armas para acabar con las herejías.

El primer grupo en sufrir las consecuencias fueron los cátaros y los waldenses. Los primeros era un secta gnóstica que creía en el dualismo y se concentraban principalmente en el sur de Francia, aunque también en el norte de España, Italia y hasta en Inglaterra. El segundo grupo, los Waldenses, emergieron en el norte de Italia y no eran una secta. De hecho, fueron reformadores cristianos. En el año 1179 el Papa Alejandro III les prohibió enseñar la Biblia sin la autorización del clero local. Pero desobedecieron y empezaron a enseñar según su propio entendimiento. La Inquisición casi les gano la batalla, pero años más tarde, cuando otro grupos protestantes empezaron a adquirir poder político, los waldenses consiguieron refugio entre ellos. Otros de los reformadores cristianos que también fueron perseguidos a mediados del siglo 14 fueron los Husitas y los Lolardos con el Checo Jan Hus y el Inglés John Wycliffe como líderes. Los dos fuerón antecesores de la Reforma (i).

 

 

La inquisición española

 

Desafortunadamente en España las cosas fueron muy diferentes—o quizá no tan diferent—. Mientras Europa se iba dividiendo entre los católicos y los protestantes, España trataba de reunificarse bajo un rey y una religión. Para el año 1492 todas la fuerzas musulmanas ya habían sido expulsadas de España. Durante este tiempo muchos judíos se habían convertido al catolicismo a causa de la persecución que estaban sufriendo del pueblo; el cual los culpaban—otra vez por usura—. Aunque esto se podría decir que fue cierto hasta cierto punto (estaban forzados prácticamente a vivir de esto ya que se les cerró la puerta a otros tipos de oficios), no fue un motivo suficiente para tal trato; ya en el primer siglo fueron acusados de tales “crímenes”. Pero el resguardo de los Marranos (conversos) no duró mucho. Muchos de estos conversos habían prosperado con el comercio; lo que les hizo desfavorables de cara al clero y jerarquía. Otra de las razones fue que estos nuevos conversos seguían practicando su antigua religión en secreto. Así que Torquemada, el confesor de la reina Isabel, convenció a los reyes para que reclamasen al papa Sixto una institución inquisitorial extraoficial; es decir sin un control del papado. Después de ser aprobado Torquemada fue nombrado Gran Inquisidor. Poco después aquellos judíos no convertidos al cristianismo fueron amenazados con el decreto de la Alhambra; el cual dio un ultimátum: convertirse o irse. La razón que se dio para aprobar tal decreto fue que los judíos estaban “tratando de alejar a cristianos devotos lejos de su fe”. No se sabe con exactitud cuantos judíos se fueron de España; las cifras van de 130.000 a 800.000. La estimación para los conversos va de 50.000 a 70.000.

 

 

Algunos hechos interesantes

 

Ahora bien, estos hechos son cosas que se comentan o se enseñan, pero hay otros hechos no tan conocidos pero sumamente interesantes. Uno de estos hechos (parece ser que es cierto) es que alguna de la gente involucrada en la Inquisición tenían descendencia judía. En especial el rey Fernando, Torquemada, su sucesor, Diego de Raza y es posible que también la reina Isabel. Pero también habían otros judíos aristócratas; aunque no implicados en la inquisición. Por ejemplo, Gabriel Sanchez (tesorero de Aragón) y Luis de Santangel (ministro de finanzas de Fernando) fueron responsables de financiar el viaje de Cristóbal Colon. Hay incluso buena evidencia de que éste era judío, más si tenemos en cuenta que parte de su tripulación (escogida por él) eran judíos conversos. Por último, habría que mencionar también los mejores cartógrafos eran judíos procedentes de Mallorca.

Es importante también destacar la fecha en la que Colón marchó de España hacia América: fue el 3 de Agosto de 1492; solo unos días más tarde del ultimátum de los judíos: el 31 de Julio. Esta fecha corresponde increíblemente con el 9 de Av (Tisha B-Av), el día de la destrucción del primer y segundo templo de Jerusalén. Parece ser que Dios tenía en su plan proveer un nuevo mundo, no solo para los judíos, sino que también para los cristianos.

Es también poco conocido el hecho que habían habido otras expulsiones en Europa antes que la de España. Aunque cueste de creer, la primera pasó en un lugar donde ninguna persona en la actualidad pensaría: Inglaterra. Los otros en seguirle fueron: Francia, Alemania, Italia y la península balcánica. La razón para las expulsiones (ii) en Inglaterra (iii) y Francia es muy similar a la de España: dinero. En Inglaterra la usura fue la principal carga contra ellos (aunque también les culparon de homicidio; esta vez parece ser que con razón). Las guerras y las cruzadas habían dejado a Europa en bancarrota por lo que vieron una gran oportunidad para recuperar sus riquezas confiscando a los judíos sus propiedades. Esto, aparte del antisemitismo religioso, fue la causa principal para su expulsión.

 

Conclusión

 

Ahora, yo me pregunto: ¿qué podemos sacar de todo esto? Bien, probablemente muchas cosas, pero mi conclusión es que fue una gran tragedia. Sí, para los judíos, pero más para los cristianos. ¿Por qué digo esto? Pues bien, fue una gran tragedia para nosotros, no solo porque perdimos unas de las más grandes bendiciones que un país puede tener: el pueblo judío, sino que también porque esas atrocidades han dejado una gran mancha en nosotros. En la época en que vivimos, para mucha gente secular y religiosa, la Inquisición no es nada más que un subproducto del cristianismo, dejándolo como algo nulo, absurdo o hipócrita. Y mientras uno piensa sobre esto uno no deja de pensar porque Jesús permitió tanta difamación hacia nosotros y Él. ¿Por qué permitió que su nombre se desfigurara de tal manera? Es posible que este escribiendo la historia de tal manera que se vaya incrementando el suspense y la tragedia para el gran final? Un final donde el perdón es concedido, las heridas enmendadas y la unidad (entre judíos y gentiles) establecida?

 

 

 

i. Debo recalcar que también durante la reforma protestante hubieron todo tipo de atrocidades perpetradas por los militantes. Muchos católicos fueron masacrados e iglesias desacradas. Aunque también es cierto que otros reformadores cristianos como los Anabaptistas fueron perseguidos.

 

ii. Curiosamente la fecha de la expulsión de los judíos en Inglaterra y Francia fue ni más ni menos que el 9 de AV.

 

iii. Fue también en Ingaterra, y no la Alemania Nazi, que vio a los primeros judíos llevar etiquetas especiales en sus ropas, quema de libros, y la destrucción de sinagogas.

 

 

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